Unidades de día de Sevilla denuncian varios meses de impago por parte de la Junta

Jesús Rodríguez | Varias unidades de estancia diurna de mayores concertadas protestan contra los impagos de las ayudas a la dependencia por parte de la Junta de Andalucía desde hace tres meses. El próximo lunes inician un calendario de movilizaciones y distintas acciones con el fin de solucionar la situación.

En la fachada de la Unidad de Estancia Diurna Buhaira, en la calle del Pueblo Saharaui de Sevilla, hay dos ventanas con sendas rejas blancas. Y en medio de esas ventanas, colgando de dos cordeles, está sujeta una sábana. Su blanco no es inmaculado como el de las rejas. Está manchado con un grito desesperado: “la Junta no nos paga, nos llevan a la ruina”.

Es ya el tercer mes que esta unidad de día está prestando un servicio sin haber cobrado las ayudas a la dependencia que la Junta de Andalucía destina a los centros concertados, algo que es imprescindible para la atención a los mayores. Mari Ángeles Valverde, psicóloga y una de las responsables de la gestión de la unidad, admite que “llevamos tres meses sin cobrar, tanto la unidad como los trabajadores”. Concretamente, los meses que les adeuda la Junta son los de marzo, abril y mayo.

No obstante, Mari Ángeles reconoce que “nunca hemos tenido estos problemas hasta ahora”, ya que antes de darse la situación actual “nos han estado pagando de forma regular, a los 30 días”. Es la misma explicación que da María Jesús Rodríguez, directora de la U.E.D. Jovial, en la calle Galicia del Cerro del Águila. “Hasta hace un año pagaban puntualmente, tardaban entre 30 y 40 días en abonar la liquidación”, explica, “pero a partir del verano pasado comenzó a dilatarse el plazo y empezamos a tener retrasos en los pagos”.

Tanto Buhaira como Jovial son miembros de la Asociación Sevillana de Unidades de Estancia Diurna (ASUED), que aglutina a veinte pequeñas empresas y cooperativas dedicadas a la atención diurna de mayores. Aunque Mari Ángeles afirma que “ahora mismo, a 13 de junio, todavía no hemos cobrado el mes de marzo”, no todas las unidades de su asociación sufren este problema. A finales de mayo cobraron cuatro unidades, y otras tantas han recibido el pago ayer mismo, 13 de junio. No obstante, la liquidación abonada es únicamente la del mes de marzo.

Mientras tanto, ni una sola explicación por parte de la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia, dependiente de la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía. Así lo denuncia Mari Ángeles, que asegura que “el gerente -Julio Coca- no nos da cita de ninguna de las maneras”, si bien el pasado 29 de mayo mantuvieron un encuentro con Antonio Marín, director del Área de Atención a la Dependencia y Promoción de la Autonomía Personal de la Agencia, quien “sí nos ha informado de que están tramitando la regulación de nuestros pagos”.

Tras esa reunión, la psicóloga de la U.E.D. Buhaira comentó que les habían comunicado que “esperan que se nos pague ya la semana que viene y que tengamos una regularidad en el pago, pero no a 30 días, sino a 60 como mínimo”, algo que “dificulta mucho nuestro ritmo”. La promesa de Marín respecto del pago se refería a la semana pasada, la del 4 al 10 de junio, si bien estos siete días también han transcurrido sin que los abonos se efectúen.

Esta solución que, al parecer, propone la Junta no contenta a las unidades, si bien en esta coyuntura es lo único a lo que tienen que agarrarse. “Todavía estamos en la incertidumbre”, confiesa Mari Ángeles, “pero ésas son las promesas de ellos”.

Cuando la voluntad puede más que el agobio

Vivimos en una sociedad sumergida en la cultura audiovisual que, a través de los informativos televisivos, convierte la realidad  en meros flashes de medio minuto. Lo que hoy es una noticia novedosa, mañana es algo repetido. Con la crisis sucede lo mismo: no consiste en más que números. Todos son deudas, presupuestos, gastos. Millones de parados que son sólo una cifra enorme, un ente abstracto sin cara ni historia hasta que llega alguien como María Jesús Rodríguez y manifiesta algo tan obvio que a menudo olvidamos: “detrás de cada trabajador hay una familia, una hipoteca, unos gastos, unos compromisos”.

Vanesa es terapeuta ocupacional en la U.E.D. Buhaira, a la que se incorporó hace cuatro años, justo tras aprobarse la actual Ley de Dependencia. Según confiesa, con visible agobio mientras habla, esta situación “me afecta bastante en el trabajo”, porque “cada día venimos, hacemos nuestro trabajo, damos de nosotros lo más que podemos para que los mayores estén bien, pero realmente no lo estamos, y ellos lo notan”.

En lo personal, Vanesa insiste en su testimonio: todo va “bastante mal”. Además de la hipoteca, cuenta que “tengo que pagar un coche” y que “con la compra me veo hasta arriba”, y recuerda que “hay que pagar las letras, comer, desplazarse, y muchas veces casi no he podido echar gasolina para venir a trabajar”. Por suerte, cuenta con su pareja, que es “quien me está ayudando al máximo”, pues, asegura con tristeza, “yo no puedo”.

Alejandra, auxiliar de enfermería compañera suya en Buhaira, también está padeciendo “muchísimo”. En las mismas condiciones que Vanesa, con los gastos derivados de una VPO que se le asignó hace seis meses, critica los retrasos en el abono de las ayudas, porque “si le pagan a la unidad adecuadamente en fecha, el desenvolvimiento económico es más amplio, pueden pagarle a los trabajadores y se pueden comprar todos los materiales que hacen falta para el centro”. Éste último aspecto lo remarca Vanesa: “estamos recortando lo máximo posible, hacemos actividades orales, reciclamos el material como podemos… Se ha notado mucho el recorte”, lamenta.

No obstante, y aunque ambas coinciden en la losa anímica que supone no haber cobrado las tres últimas nóminas, Alejandra tiene claro que “tenemos que venir con mucho amor y cariño, tengamos las dificultades que tengamos”, ya que “nosotros trabajamos para personas necesitadas de cariño, de atención, necesitadas de una atención extremada, porque son todos dependientes, y nosotros no podemos tener, bajo ningún concepto, dificultades psicológicas para atenderlos”.

A pesar de todo, y en cierto modo, María Jesús Rodríguez, de Jovial, alberga una mínima esperanza. “Hay confianza en que te van a pagar”, dice casi sin creer en las palabras que salen de su boca, y de seguido da el contrapunto al afirmar que “el cuándo es muy importante también”. “Si esto fuera una corporación”, prosigue, como quien pide un deseo, “a lo mejor con los beneficios que nos generase otra actividad iríamos soportando, pero en nuestro caso no es así. Esto es lo que hay. No hay más nada”.

Calendario de protestas

El pasado martes, 12 de junio, las unidades de estancia diurna miembros de ASUED mantuvieron una reunión con el objetivo de calibrar la dura situación a la que se enfrentan y también, como consecuencia, el de planificar las acciones que se van a llevar a cabo para poner de manifiesto estas circunstancias.

Además de actos menores, como la de colocar pancartas de denuncia en todos los centros de día asociados, se ha acordado cerrar un calendario de protestas que tendrán lugar cada lunes frente a la Agencia de Servicios Sociales e Igualdad, ubicada en la Avenida de Hytasa, o ante la Consejería de Salud y Bienestar Social, en Luis Montoto. Estas manifestaciones, que incluirán marchas “con todos los coches”, comenzará el próximo lunes a las 11 horas, frente a la sede de la Agencia.

Asimismo, insistirán en su intento de mantener reuniones con responsables de la Junta de Andalucía. Según confirman desde la U.E.D. Buhaira, ayer mismo fueron recibidos por Izquierda Unida, que se ha comprometido a que pondrá a disposición de los afectados a uno de sus representantes en el Parlamento Andaluz, encargado de Bienestar Social.

Además, desde Buhaira aseguran que las unidades asociadas van a comenzar a pedir cita en la Consejería de Hacienda. En la reunión mantenida el 29 de mayo, Antonio Marín les aseguró que el problema es de Hacienda, que es la encargada de hacer la transferencia a la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia. Por tanto, las unidades sostienen que “como nos dicen que el problema es de Hacienda, pues vamos a ver si ellos nos dan una explicación”.

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